La chatarra es aquel conjunto de metales férricos o no férricos que pueden estar mezclados o no mezclados entre sí.

Los metales férricos son el acero y el hierro, mientras que los metales no férricos son el aluminio, el estaño, el cinc, el plomo, así como el níquel.

El reciclaje de chatarra se basa en la separación entre los diferentes metales para su destino final.

Se trata de varias etapas de trituración, cribado y separación para conseguir cada metal por un lado y la fracción resto como pueden ser plásticos o textiles.

Existen dos factores por el cual las chatarrerías han tenido éxito en sus tareas de reciclaje:

1.- La función de compra de metales tiene gran éxito entre particulares como una forma de ganarse la vida o como complemento a su actividad.

2.- Al conjunto de varios tipos de metales que generan la mayoría de las empresas, se refieren a ellos de manera coloquial como chatarra, en lugar de enumerar tres o cuatro tipos de metales, lo que hace más fácil su recolección.


Artículo creado con información de Recytrans.com.