Cuando se va a realizar la demolición de un edificio, se deben realizar las siguientes operaciones previas:

Realizar un estudio y un proyecto de demolición.

Desconexiones de las instalaciones eléctricas y del agua.

Vallado y señalización de los espacios en los que se va a operar y a realizar la demolición, para crear una zona totalmente segura para los transeúntes.

Desinsectación y desratización de la obra a demoler.

Las fases del proyecto de demolición

Primera fase: se deberá proceder a la retirada, uno a uno, de todos los elementos internos del edificio o construcción a demoler, como son por ejemplo los muebles o enseres, así como a la extracción de las maderas, vidrios, plásticos, cerrajerías y posibles dobles techos que hubiera en la construcción.

Segunda fase: se procede a las distintas demoliciones de los elementos que forma la estructura, como son la tabiquería y los forjados.

Tercera fase: se llevan a cabo las distintas actuaciones para el acondicionamiento de la zona.

  • Relleno de las tierras de la parcela donde se haya realizado la demolición.
  • Desmontaje de las instalaciones auxiliares.
  • Limpieza y acondicionamiento del solar.
  • Desmontaje del vallado y de todas las instalaciones que se llevaron a cabo para esta demolición.
Cuarta fase: se retiran los escombros, se realiza una limpieza de los mismos en profundidad, llevándolos a las distintas plantas de reciclado a las cuales pertenezcan según su categoría.

Tras completar la demolición y desescombro será necesario hacer un análisis de la situación del suelo, por si pudiera tener algún problema de contaminación, especialmente según el uso que se vaya a hacer de esos terrenos.

Artículo creado con información de rdsanjuan.com